TITIRIBÍ
“En esta casa nadie será forastero...” Manuel Mejía Vallejo La Casa de las Dos Palmas He estado en Titiribí dos veces: la primera, hace treinta años, cuando buscaba encontrarme en una cita con la mujer que se convertiría en mi esposa; la segunda vez, hace unos días, con una mezcla de propósitos: conocer en persona a amigos con los que he venido haciendo ejercicios literarios; vivir el ambiente de donde sacan sus historias y encontrar algo que pudiera echar en mi maleta. Fue un encuentro de cuatro amigos, incluida una amiga cuentera que nos dio la bienvenida a su casa. No puedo hacer una comparación entre lo que recuerdo en mi primera visita y lo visto la última vez, porque el objetivo que perseguía cuando era muchacho no me permitió contemplar el entorno. Era un domingo con un clima perfecto para la fiesta, un concurso de bandas marciales. El pueblo estaba lleno de gritos y carcajadas juveniles, pompones, vestidos coloridos; en cada calle destellaba el brillo de bronces muy frota...