DISCIPLINA DEPORTIVA
¿De qué están hechos los espíritus que unas veces son invadidos por la pasión y otras son presa de una espesa indiferencia? ¿Por qué los propósitos son tan esquivos y, a pesar de los esfuerzos por mantener el rumbo, las corrientes internas revuelven las ideas y llevan los planes a lugares indeseados? Conocerse a sí mismo es un trabajo que no termina. Cuando se cree que se ha llegado a una conclusión, en cuestión de días se encuentra la sorpresa de que apenas se tiene un principio. Durante cerca de diez años monté en bicicleta por las trochas del Sur del Valle de Aburrá y los alrededores de Manizales. Recuerdo que un amigo me recomendó el deporte en un almuerzo en el que hablábamos sobre el nivel de mis triglicéridos y de mi índice de masa corporal que sobrepasaba el valor de treinta, sin señal de detenerse. Es probable que le contara que cuando tenía veintisiete años consulté con una médica, dado que me mareaba con frecuencia, y que, además del descubrimie...