Si usted sufre de incapacidad para ejecutar las acciones que se desprenden de una recomendación general, o, peor, está frustrado siguiendo el paso a paso de las recetas que publican por ahí para hacer pan, sea bienvenido. No se preocupe. El club de los que hacemos ensayos dejando en un armario el criterio propio es más vasto de lo que parece. ¿Tenía todo lo necesario para hacer un pan, equipos y materiales, y sin embargo, las cosas salieron terribles? ¿El resultado del ensayo resultó en una masa cruda y compacta que lo persigue en sueños? ¿Aún continúa dándole vueltas a qué pudo haber salido mal? Como dijo Hannibal Lecter: vamos por partes. Se sorprenderá en saber que no estamos lejos de los tiempos en que estimábamos las distancias en uñas, pulgadas, cuartas, brazos, pasos y, las más grandes, en tabacos, que a su vez eran equivalentes a unos veinte silbidos. El concepto de taza está emparentado con esos métodos y parece que se resiste en desaparecer, como la costumbre ...